1Corintios Capítulo 11

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  Instrucciones para el culto
  La comida del Ágape y la Santa Cena  
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Capítulo 11
 
11:1. Así que sigan mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo.  
Instrucciones para el culto
2. Los felicito, mis queridos hermanos, porque ustedes siempre se acuerdan de mí y practican las enseñanzas que les transmití.
3. Quiero que ustedes recuerden que Cristo es la cabeza de todo esposo, y que el esposo es la cabeza
κεφαλὴ (kefalé) sustantivo femenino, primera declinación, tercera sección, caso nominativo singular, traduce: cabeza en sentido biológico, una persona o soldado que encabeza el escuadrón. La palabra cabeza en griego tiene dos significados específicos, el primero, describe una parte del cuerpo, es decir, la cabeza; el segundo significado se refiere a personas, en este caso a los soldados humildes, de rango inferior, ellos eran colocados al frente de la batalla, servían como escudos humanos a los que estaban en la retaguardia, encabezaban al grupo mayoritario,  y por lo general eran los que primero morían, conocidos con la frase «carne de cañón» porque protegían a sus superiores. El trasfondo de la palabra griega viene del término hebreo רֹאשׁ (rosh), que también tenía las dos connotaciones mencionadas, pero la palabra griega κεφαλὴ (kefalé) no da la idea directa de «jefe», más bien la palabra específica que sí traduce jefe, gobernante, oficial, autoridad es ἄρχων (árjon). Así, cuando Pablo usa el término κεφαλὴ (kefalé), no está expresando que el esposo sea un jefe o gobernante de la esposa, más bien dice que él vaya delante de ella, sacrificándose para cuidarla y protegerla, de la misma forma que Cristo se sacrificó por su iglesia, muriendo por ella, no impuso su autoridad, sino que cuando lava los pies de los discípulos, da ejemplo de entrega, dio su vida y así demostró cómo se gana respeto, en amor.
de la esposa, y Dios es la cabeza de Cristo.

4. Si un hombre cuando ora o cuando profetiza, se cubre la cabeza, no respeta a Cristo, quien es su cabeza, es decir, deshonra al Señor.
5. En cambio, si una mujer no se cubre la cabeza
«Cubrirse la cabeza», está relacionado con el tema del velo, así que esta prescripción nos enfrenta a un problema cultural, que nos resulta lejano. En la época antigua, en la cultura judía, como en otras culturas, la mujer llevaba un pañuelo sobre la cabeza como señal de pudor (Números 5:18), si una mujer no tenía cubierta la cabeza, era sospechosa de adulterio. Para entender esta situación propia del texto, mencionaremos una breve descripción histórica sobre la ciudad de Corinto. Era una pequeña isla, ciudad de tránsito, ubicada estratégicamente entre dos mares, el puerto situado en Corinto unía Oriente con Occidente a través del tráfico terrestre y comercio que llegaba a la ciudad. Los habitantes la componían diversas culturas: persas, medos, partos, entre otros. Corinto era conocida por su famoso santuario pagano que se encontraba ahí, al igual que otras ciudades tenían santuarios paganos. El nombre de la diosa que se adoraba en Corinto, era Afrodita, conocida también como Diana o Astarte. Afrodita es la diosa del amor, unida con dos aspectos relacionados al amor, la fecundidad y fertilidad, conceptos en estrecha relación con el tema de la fertilidad de la tierra puesto que religiones antiguas ya hacían referencia a una «diosa de la fertilidad», como en Egipto con la diosa Isis, la cultura sumeria acadia y su diosa Isthar, entre otras. En mitologías antiguas la fertilidad estaba conectada con lo femenino. Afrodita era la diosa a la que se adoraba en ciertas ciudades de corte griego. Diosa principal de Corinto. El culto que se le rendía a ella y a la fertilidad se caracterizaba por un descarrío sexual y orgias sexuales. El templo de la diosa era el más suntuoso y lujoso de Corinto, la corte de servidores eran mujeres sacerdotes denominadas como prostitutas sagradas. Como la adoración consistía en encuentros sexuales, las sacerdotisas mantenían relaciones sexuales con los devotos, hombres integrantes de la religión pagana. En este tipo de encuentros había niveles, el nivel alto consistía en que las personas más ricas económicamente podían acceder a las mejores sacerdotisas, en cambio un nivel bajo consistía que los creyentes de bajos recursos accedían a las sacerdotisas de rango inferior. Uno de los distintivos de las mujeres sacerdotisas era la cabeza descubierta, utilizaban cierto tipo de peinados y maquillaje e inclusive algunas se cortaban el pelo. Las sacerdotisas ejercían autoridad y control a través de su liderazgo en el culto sobre todo en las reuniones nocturnas. Ellas eran las que presidían. Los hombres que integraban la comunidad eran participantes pasivos. Ahora bien, cuando Pablo funda la iglesia de Corinto, es obvio que los convertidos al cristianismo son personas que antes participaban del culto a Afrodita. Así, el problema que se evidencia en la comunidad de Corinto en relación con el versículo que estamos explicando (v. 5) nos indica que muchos hombres y mujeres cuando se convierten al cristianismo no dejan del todo las costumbres paganas en especial las del culto de la diosa, por ejemplo, había mujeres en la comunidad de Corinto que no se cubrían la cabeza y se cortaban el pelo. Esto ocasionaba que los hombres confundieran a las mujeres cristianas con prostitutas sagradas. Para evitar este tipo de confusión, Pablo escribe la carta para corregir esta situación que estaba afectando la comunidad y les aconseja: a) Que la mujer se cubra la cabeza, ya que es el distintivo de una mujer cristiana para que no sea confundida con una sacerdotisa de Afrodita o en tal caso que se deje el cabello largo; b) En cuanto al velo, desde la perspectiva de Pablo, usado por las mujeres cristianas es signo de autoridad y un distintivo. El velo era una insignia para diferenciarse de las mujeres paganas. No significa sujeción al hombre, como muchos han interpretado.
cuando ora o cuando profetiza, deshonra a su esposo, quien es su cabeza, eso sería como si se hubiera rapado la cabeza, y se deja confundir con una prostituta sagrada del templo pagano, faltando así el respeto a su esposo, y mucho peor, irrespetándose a sí misma;

6. si la mujer no se cubre la cabeza, es como si estuviera con la cabeza rapada, sin embargo, ya que culturalmente, para una mujer es motivo de vergüenza cortarse todo el cabello o raparse la cabeza, entonces es mejor que se cubra, para evitar problemas.
7. El hombre no debe cubrirse la cabeza porque fue hecho a imagen de Dios y refleja la gloria de Dios, y dentro de nuestra tradición judía, la mujer refleja la gloria de Dios, a través de su esposo. 
8. Porque fuimos enseñados, según las tradiciones más antiguas antiguas
Las tradiciones más antiguas, a las que se refiere Pablo, posiblemente esté pensando en los relatos de Génesis 2 y 3, narrativa de la tradición Yahvista probablemente del siglo X a.C. época de oro del pueblo de Israel, tradición que presenta una visión más antropocéntrica de la creación, ya que el relato gira en torno al hombre y sus necesidades. Se describe en primer lugar la creación del hombre, posteriormente se relata la creación de los otros seres. Génesis 1 también relata la creación, presenta algunas divergencias con el relato Yahvista, se considera un relato sacerdotal, aproximadamente del siglo VI a.C., tiene una visión más teocéntrica y plantea la idea del ser humano como creación especial, aunque fue creado al último, es decir primero crea el entorno; resalta que Dios crea al hombre y la mujer simultáneamente, a su imagen y a su semejanza, Gn. 1:27: «Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.» Entonces, Pablo en el versículo se estaría remitiendo a la tradición más antigua, la Yahvista.
, el hombre fue creado primero, y después la mujer;

9. El hombre no fue creado por causa de mujer, sino la mujer por causa del hombre.
10. Por eso, la mujer debe cubrir su cabeza para tener autoridad espiritual
En las comunidades cristianas fundadas y lideradas por Pablo, las mujeres gozaban de libertad y protagonismo, por ejemplo, en la carta a los Romanos, las mujeres eran líderes reconocidas y respetadas, algo escandaloso para la cultura judía de ese tiempo. Los escritos del apóstol contienen nombres de mujeres líderes y colaboradoras directas en su ministerio, así como también en el ministerio de Jesús. En el caso de Corinto, se puede entender que las mujeres no tienen el mismo status que en la iglesia de Roma, debido a que la comunidad de Corinto experimentaba una situación de muchos excesos e influencia pagana, así que el apóstol Pablo responde de manera específica a esta iglesia para salvaguardar la autoridad espiritual de las mujeres y mantener el orden en las reuniones, incluso para proteger la dignidad de las mujeres cristianas de Corinto.

11. Sin embargo, aunque hemos citado las tradiciones judías más antiguas sobre la posición del hombre y de la mujer, en Cristo Jesús, el hombre no puede existir sin la mujer, ni la mujer sin el hombre, dependen el uno del otro;
12. es verdad, porque si bien es cierto que la mujer procede del hombre, también es cierto que el hombre nace de la mujer. Aunque en realidad todo viene de Dios.
13. Piensen ustedes mismos: ¿Es correcto que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza?
14. ¿No es costumbre nuestra que el hombre se corte el cabello por motivos de honra?
15. En caso de la mujer es lo contrario, según nuestras costumbres, para la mujer es honroso tener el cabello largo. Se le ha dado el cabello para que le cubra la cabeza.
16. En conclusión, esa es nuestra costumbre y si alguien quiere hacer polémica por todo lo que les estoy diciendo, ni nosotros ni las iglesias de Dios, no nos dedicamos a pelear por estas cosas.  
La comida del Ágape y la Santa Cena
17. Ahora bien, lamentablemente tengo que corregirlos, hay algo en lo que no los felicito, ya que ustedes no se reúnen para lo mejor, sino para lo peor, sus reuniones causan más daño que edificación.
18. Para empezar, he escuchado que cuando se reúnen como iglesia, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo.
19. No hay duda de que habrá diferencias entre ustedes, así es como se identifica a los que son los verdaderos cristianos.
20. Cuando ustedes se reúnen, en realidad no están compartiendo la auténtica Cena del Señor,
21. porque cada uno come sin esperar a los demás; entonces, unos quedan con hambre, porque no tienen nada que comer, mientras otros beben hasta emborracharse
Una tradición de la iglesia primitiva es la comida ágape, una comida comunitaria, donde todos compartían la mesa juntos, posteriormente aprovechaban este espacio para celebrar la Santa Cena. La comida ágape, comúnmente se celebraba en las casas de los cristianos ricos de Corinto, y por lo general una casa lujosa, la cual tenía dos espacios, el atrio, parte externa de la casa, y el comedor, la parte interna. En la iglesia de Corinto, se empezó a distorsionar el sentido de la comida porque cuando la celebraban y en especial la Santa Cena, a los pobres los ubicaban en la parte del atrio, no participaban del banquete principal, solo comían lo que sobraba, por ejemplo, cebollas fritas, ellos quedaban con hambre, mientras que los amigos cercanos del anfitrión, se ubicaban en el comedor y ellos degustaban los grandes banquetes, el vino costoso, emborrachándose y disfrutando de lo mejor. De esta manera, la Santa Cena como rito sagrado y con el objetivo de unidad, Corinto lo usa para dividir, humillar y promover justamente lo contrario del significado del ágape, esta situación causa mucha indignación en el apóstol Pablo y escribe para regañar duramente esta tergiversación del rito sagrado.

22. ¿Acaso no tienen casas donde comer y beber? ¿O es que menosprecian a la iglesia de Dios y quieren avergonzar a los que no tienen nada? ¿Qué les puedo decir? ¿Voy a elogiarlos por esto? ¡Claro que no! Eso no merece ninguna felicitación.
23. Porque recibí del Señor lo mismo que les transmití a ustedes: Que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,
24. y después de dar gracias
εὐχαριστήσας (eujaristésas), verbo sustantivado, en voz activa, modo participio, tiempo aoristo, caso nominativo, masculino, singular, traduce: habiendo dado gracias. Viene del verbo εὐχαριστέω (eujaristéo), significa estar agradecido, dar gracias. Pero, el verbo amplía su significado, su etimología lo demuestra; se compone de dos palabras griegas: 1. El prefijo Εὐ (eu), que también compone al verbo εὑρίσκω (jeurísco), traduce encontrar. El prefijo encierra en su significado la idea de transformación, de un cambio que conduce a la felicidad. Es muy conocida la palabra del matemático griego Arquímedes «Eureka», él estaba realizando un experimento y necesitaba encontrar una respuesta que lo complaciera, cuando encontró lo que buscaba, gritó: εὕρηκα! (jéureka), significa «he encontrado algo que me llena de satisfacción y alegría». Por ello, todas las palabras que lleven el prefijo Εὐ (eu), tienen la connotación de una transformación que conduce a la felicidad. 2. El sustantivo Χάρις (Jaris), significa gracia, el regalo que Dios da a través de su Hijo, es vivir la vida de Dios en Jesucristo. Entonces, el verbo εὐχαριστέω (eujaristéo), su significado originó la forma litúrgica de la Iglesia Primitiva, palabra que se usa en los relatos sobre la última cena de Jesús que narran los Evangelios. Acto que se volvió tradición en el cristianismo y es el centro de la celebración-adoración. Para la Iglesia Primitiva, la eukaristía era el acto supremo de adoración a Dios por medio de Cristo, la comida que compartían todos juntos, significa transformar la desgracia en gracia, pasar de la muerte a la vida, del dolor a la alegría. Cuando los cristianos compartían en comunidad la Santa Cena o Eukaristía, experimentaban un cambio existencial, una vida feliz, una renovación como expresión de la adoración a Dios.
, lo partió y dijo: – Este es mi cuerpo que doy por ustedes; hagan esto en
memoria
ἀνάμνησιν (anámnesin) sustantivo femenino, tercera declinación, en caso acusativo singular, traduce: a la memoria. El nominativo ἀνάμνησις (anámnesis) significa, memoria, memorial, recuerdo. El concepto de memoria en griego y en hebreo es muy diferente al español, en nuestra cultura la idea de memoria significa la capacidad de traer al presente una imagen del pasado, el énfasis está en la capacidad intelectual de acordarse. El término ἀνάμνησιν (anámnesin) en su significado de memorial, se relaciona con el aspecto terapéutico porque es la capacidad de recordar un hecho salvífico, un hecho del pasado traído al presente en el cual se revive lo experimentado, es decir, se vuelve a experimentar la salvación y la transformación integral.  El memorial, es la acción de recordar, vivirlo en el corazón y comprender su significado. Por eso, los Evangelios usan esta palabra en los relatos de la Santa Cena para que esta celebración sea una práctica revitalizante, un proceso litúrgico terapéutico en la vida de la Iglesia, cada vez que se celebre la Santa Cena sea un memorial salvífico y seamos transformados, renovados y sanados.
de mí.

25. De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: – Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre. Hagan esto todas las veces que lo necesiten, en memoria mía. 
26. Porque cada vez que comen este pan y beben de esta copa, reviven en palabras y acciones la muerte del Señor hasta que Él venga.
27. Por lo tanto, cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor indignamente, es decir, sin discernir el cuerpo de Cristo y vivir el significado de esta cena, será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor.
28. Por eso, cada uno debe examinarse a sí mismo, haciendo un autoanálisis de su conciencia y sus motivaciones, antes de comer el pan o beber de la copa.
29. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo de Cristo, sin considerar su significado y despreciando a los que forman el cuerpo del Señor, come y bebe para su propia condena.
30. Por eso, muchos entre ustedes están débiles o enfermos, y otros ya están muertos.
31. Pero si nos examináramos a nosotros mismos, y discerniéramos el cuerpo de Cristo, no seríamos juzgados;
32. pero si somos juzgados por el Señor, Él nos disciplina para que aprendamos, y para no tener que condenarnos junto con el mundo.
33. En conclusión, hermanos, cuando se reúnan para participar en la cena del Señor, espérense unos a otros, es decir, compartan los unos con los otros y vivan el significado de la santa cena.
34. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que las reuniones de ustedes no se conviertan en un relajo y sea para condenación, porque se trata de una fiesta de amor. Los demás temas pendientes, los solucionaremos cuando los visite.  
  


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