
El espejo que nadie quiere mirar
Texto: “Y también algo parecido a un mar de vidrio, como de cristal transparente” (Apocalipsis 4:6, TCB).
Cuando mi padre falleció en julio de 2020, durante la primera ola del COVID-19, todo cambió de un momento a otro. Tuvimos que viajar a Estados Unidos, donde vivían mis padres. Mi mamá acababa de quedarse sola después de cuarenta años de matrimonio. Había dejado el pastorado, estaba por abandonar la casa donde vivían y atravesaba constantes crisis por la pérdida de mi papá. No hubo tiempo para detenerse. Había que resolver trámites, organizar el funeral, tomar decisiones y buscar la manera de seguir adelante. Mientras intentaba sostener a mi mamá, sin darme cuenta, dejé mi propio dolor estacionado en algún lugar dentro de mí.
Hay temporadas en las que el alma entra en “modo supervivencia”. Seguimos funcionando, cumpliendo responsabilidades y avanzando, pero sin preguntarnos realmente cómo estamos. Hasta que un día el caos finalmente guarda silencio. Recuerdo regresar a casa una noche, estacionar el auto y quebrarme por completo. No podía dejar de llorar. Entonces comenzaron a aparecer pensamientos que había evitado por mucho tiempo:
“¿Por qué no le dediqué más tiempo?”; “¿Por qué no le enseñé mejor a usar las herramientas virtuales?” o
“A él le encantaba enseñar…”
En ese momento entendí que muchas veces no huimos del dolor, sino de la confrontación con nosotros mismos. Mientras todo hace ruido, encontramos distracciones para no mirar lo que llevamos dentro.
Creo que algo parecido ocurre con el apóstol Juan en Apocalipsis. Él estaba exiliado, aislado y viviendo tiempos de incertidumbre. Las iglesias sufrían persecución y el futuro parecía aterrador. Sin embargo, antes de hablarle sobre el fin o el juicio, Dios le muestra Su trono. Y delante del trono había “algo parecido a un mar de vidrio, como de cristal transparente”.
En la Biblia, el mar representa caos, peligro e incertidumbre. Pero delante de Dios, el caos se aquieta. Se vuelve transparente.
Y quizá eso es lo más incómodo: cuando el ruido se detiene, podemos ver con claridad lo que todavía habita en nuestro interior. Las heridas que escondemos detrás del trabajo, del ministerio o de la rutina. También las conversaciones pendientes y el perdón que nunca dimos.
Muchos queremos acercarnos a Dios, pero pocos queremos atravesar ese “mar de cristal”, porque acercarse a Él también significa dejar de huir de uno mismo. Dios no siempre calma el caos inmediatamente para responder nuestras preguntas; a veces lo calma para que podamos ver nuestro corazón con honestidad.
Quizá hoy esa sea la invitación: detenerte, hacer silencio y atreverte a mirar aquello que has evitado por tanto tiempo. Tal vez necesitas llamar a alguien, pedir perdón o admitir que todavía estás herido.
Porque hay cosas que solo salen a la superficie cuando el alma finalmente deja de hacer ruido. Y tal vez ahí, en ese silencio incómodo, Dios no quiere destruirte. Quiere encontrarse contigo.
Joel Martínez, Perú
EFESIOS 5:16
También te puede interesar

¡La piscina no tiene nada para ti!
2 de septiembre de 2023
A LOS PIES DEL PERDÓN
10 de agosto de 2024
Haz que la gracia sea tu mejor hábito
26 de enero de 2025- Home
- Sé parte del Sueño
- Libros TCB
- TCB Ilustrado (PDF)
- Cómic
- Especiales
- Devocionales
- Septiembre
- 01/09/23 Jesús vio dos barcas
- 02/09/23¡La piscina no tiene nada para ti!
- 03/09/23El Buen Soldado
- 04/09/23Nuestra Meta
- 05/09/23Buscar a Jesús de forma diferente
- 06/09/23Amor sacrificial: Más de allá de los carismas
- 07/09/23“Una historia de amor, sanidad y salvación”
- 08/09/23Cuando el rico se humilla
- 09/09/23Él me fortalece
- 10/09/23Caminando en aguas profundas
- 11/09/23Deseos imposibles; bendiciones impensables
- 12/09/23El plan perfecto de salvación
- 13/09/23Jairo, ¡Vuelve a brillar!
- 14/09/23El amor como profundo conocimiento de Dios
- 15/09/23La Comunidad Familiar y la Transmisión de la Fe
- 16/09/23Vivir de apariencias
- 17/09/23Somos Obra Suya
- 18/09/23Amemos la ética de Cristo, no las ideologías de este mundo
- 19/09/23El Corazón Agradecido
- 20/09/23Lugar armonioso
- 21/09/23Camarón que se duerme …
- Septiembre
- Herramientas
- Inscríbete en nuestros Talleres
- TCB comentada Materiales