Devocional

Una nueva mentalidad para los capítulos de transición

Texto: “Porque el tiempo de Dios llegó a plenitud, y se ha acercado su reino; cambien su manera de pensar, para que puedan cambiar su conducta, y tengan una fe por identidad en el Evangelio que les cambiará la vida” (Marcos 1:15, TCB). 

Nuestra vida no es un relato estático definido por las circunstancias, sino una historia de redención donde Cristo es el autor, el centro y el mensaje mismo.  Continuamente cometemos el error de creer que un mal momento dentro de nuestra historia define quiénes somos. Sin embargo, el evangelio irrumpe esta línea para aclararnos que un capítulo difícil es solo una porción breve de tiempo comparada con la gloria eterna que Dios está formando en nosotros. No como víctimas de la suerte, sino como ciudadanos de un reino presente y en avance, sostenidos por la fidelidad de Aquel que hace nuevas todas las cosas. 

Al recibir nuestra identidad como hijos, reconocemos que el reinado de Dios entra en nuestra historia hoy a través de Jesús. Este llamado nos invita a una conversión total, como un cambio en nuestra manera de entender la existencia para que nuestra conducta sea transformada desde la raíz. Al estar unidos a Cristo por la fe, recibimos una nueva identidad; ya no vivimos para ganar puntos ante Dios por nuestro desempeño, sino que vivimos desde la libertad que nos da saber que somos amados y aceptados por gracia. 

Esta nueva mentalidad: práctica de hábitos como la oración, estudio de la Biblia y el servicio en amor a los demás, deja de ser una carga pesada. Son medios de gracia para disfrutar la comunión con Jesús. Administrar nuestro tiempo, cuidar nuestro cuerpo, y practicar la gratitud son formas de reconocer que todo lo que somos le pertenece a Dios. Al final de cada transición no quedan vacíos, sino trazos de una nueva creación diseñada por la gracia. Nuestra esperanza no se basa en que todo saldrá perfecto mañana, sino en que la resurrección de Cristo es la garantía de esperanza de que ya venció y así su Espíritu nos capacitará para vivir con dignidad y propósito en medio de cualquier circunstancia. 

Finalizando, la importancia de identificar actividades que a diario realizamos con algún tipo de miedo interior puede convertirse en una entrega a Cristo, esto como una respuesta de amor a su gracia, sabiendo que Él está con nosotros.

Doménica Ulloa, Galápagos, Ecuador 

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