
Él te cuida, Sé agradecido
Texto: “Toda ansiedad que ustedes tengan, entréguensela a Dios, pues Él siempre los cuida”
(1 Pedro 5:7 TCB).
Uno de los flagelos más comunes e invisibles que el sistema moderno nos hace vivir, es la ansiedad, el estrés, o el exceso de preocupaciones, que no nos dejan encontrar una vida de paz y sosiego. El medio nos dice a través de la publicidad que necesariamente debemos poseer esto y aquello, sin embargo, al ver la realidad no es tan importante como nos lo hacen ver; pero igual nos produce ansiedad, nos estresa.
Y el que no conoce a Cristo encuentra que es súper necesario y emprende su norte para alcanzar algo que no es tan relevante, pero que anhela tener sea como sea. ¿Por qué? Porque otros lo tienen. Y viven amontonando cosas que no usan, pero que les da “estatus”. De esta manera pasan la vida valorando más los bienes materiales y no perciben lo hermoso que les rodea.
Los que conocemos al Señor, también nos vemos enfrentados a este mismo bombardeo de estímulos consumistas y muchos tropiezan con sendas piedras en su caminar. Pero ahí la palabra de Dios nos aconseja que “el Padre de ustedes sabe que las necesitan” y agrega además que “lo más importante es que busquen el reino de Dios y todo lo demás será añadido”. Cuando llegamos a entender esto, se nos abre un abanico de oportunidades para agradecer, exaltar y adorar a Dios por su gran bondad y cuidado hacia nosotros.
Recuerdo cuando en mi vida laboral (actualmente soy pensionado), cada vez que perdía el trabajo, al principio me angustiaba, me estresaba; hasta que comprendí una poderosa verdad, por lo que si perdía mi trabajo decía: “Ok, ahora me voy a trabajar en el templo”, dedicaba mi tiempo a la oración y a hacer reparaciones de pintura y otros trabajos para la iglesia, y me maravillaba como Dios movía a personas, aun aquellas no conocedoras de Cristo, a que me proveyeran de sustento y ¡en abundancia! A veces la provisión era aun mayor que cuando estaba con trabajo. Aprendí que Dios es Dios proveedor. Con mi corazón agradecido, esperaba en Él para cuando me proveyera de un nuevo trabajo y cuando este llegaba era de mayor paga que el anterior. ¡Dios es fiel, siempre Dios es fiel!
Nuestras ansiedades, solo nos hacen preocuparnos demasiado de algo en lo que Dios ya tiene el control, pero pasan los años y no comprendemos esta poderosa verdad de que “Él siempre nos cuida” y vamos de tumbo en tumbo, rodando y llorando por algo que ya fue solucionado por nuestro Padre amoroso y santo. Él dijo: “nunca te abandonaré ni te dejaré solo”. “Si Dios está a nuestro favor ¿quién podrá estar contra nosotros?”. Esta es nuestra seguridad, que la fidelidad de Dios siempre se manifestará a favor de los que en Él confían.
Es tiempo de empezar a experimentar el gozo de tener un Dios poderoso, un Padre bondadoso, un Señor amante, que está con nosotros y en nosotros, para animarnos en los momentos más extremos de nuestra existencia. No hay nada más gratificante que entender y saber a ciencia cierta, que el Dios que creó los cielos y la tierra cuida de nosotros. ¡Sí, cuida de ti! Eres tan importante para Él, que pagó un alto precio para acercarte a sí y poderte abrazar como su hijo. ¿No es este un gran motivo para ser agradecidos?
Pero, ¡cuán grato es saber que Dios me ama! ¡Cuán gratificante es entender que me llama su hijo! “Aunque pase por el valle de la sombra de la muerte; no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo”
Mientras escribo mi corazón se llena de gratitud y alegría al sentir su gracia sobre mí, porque Él me cuida; y no es solo decirlo sino vivirlo plenamente en una experiencia constante en mi vida. He podido disfrutar de su misericordia a diario y por eso puedo entender cuando Jeremías expresa que “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana”.
Ante las ansiedades y afanes de la vida con que somos bombardeados, respondamos siempre con infinita gratitud, y recordemos la palabra: Toda ansiedad que ustedes tengan, entréguensela a Dios, pues Él siempre los cuida”.
Él te cuida siempre… no olvides agradecerle todos los días.
Carlos Arancibia / Chile.
Aunque la higuera no florezca
Eclesiastés 1:2
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Un comentario
Normaris Lanauze
Maravilloso devocional. Me hizo recordar que Él, mi Salvador Jesucristo sigue conmigo en mi lucha diaria, cuidando a mi esposo con Alzheimer demencia severa. Hay días en q siento soledad y cansancio externo físico y emocional pero sé q mi Rey y Señor está a mi lado. Una confirmación más. Gracias. Bendiciones mil del Eterno Salvador Jesucristo. Amén.